Esta iniciativa convierte el plástico de tarjetas de crédito caducadas en bancos, mesas y papeleras urbanas. Sí, como lo lees: ¡más de 1,2 millones de tarjetas recicladas solo en el primer semestre de 2025!, equivalentes a 6,3 toneladas de plástico, para dar forma a espacios más sostenibles.
UNA ALIANZA PARA LA ECONOMÍA CIRCULAR
Este proyecto nace de la colaboración con CaixaBank, que recoge tarjetas caducadas o en desuso a través de su red de oficinas. Cada año, este circuito de reciclaje permite recuperar toneladas de plástico, que Benito Urban transforma en materia prima de nueva vida. Para más detalles sobre este proceso, puedes consultar la historia completa publicada por CaixaBank aquí.
Gracias a esta alianza, reducimos residuos difíciles de tratar e incorporamos el plástico reciclado en nuestra gama ReBnew, fabricada al 100% con materiales reciclados y completamente reciclable.
REBNEW: INNOVACIÓN PARA CIUDADES SOSTENIBLES
En nuestra fábrica reciclamos 2.100 toneladas anuales de plástico, transformándolas en mobiliario urbano robusto, duradero y funcional. Este material, desarrollado internamente, nos permite abordar el problema de los residuos plásticos de fracción mixta —aquellos que normalmente acabarían en vertederos o incineradoras— y convertirlos en soluciones de diseño para entornos urbanos.
A diferencia de otros materiales reciclados, ReBnew mantiene altos estándares de resistencia y calidad, ideales para soportar las condiciones de uso en espacios públicos.
DISEÑO RESPONSABLE, COMPROMISO REAL
Para nosotros, el diseño no solo debe ser estético y funcional, sino también responsable. Así lo resume Andrea Carandell, CEO de Benito Urban:
“Queremos llevar el diseño de calidad a la vida de las personas, con la mayor responsabilidad ambiental posible en el momento presente y en el futuro”.
El mobiliario urbano que fabricamos en Benito Urban no solo cumple su función, sino que reduce la huella ecológica, evita la generación de nuevos plásticos y demuestra que otra forma de producir es posible.
¿Y tú, te unes al cambio? Porque cada gesto cuenta.